Todos somos Andróginos, buscando su complemento

Todos somos Andróginos, buscando su complemento

¿Por qué almas y maestros?

Elegí ese nombre porque creo que siempre hay seres que nos rondan y van guiando nuestros caminos. Si abrimos nuestra percepción, podremos alcanzar lo más noble y rico que poseemos en el interior.
Las corneas están endurecidas, la piel insensibilizada, los oídos cerrados, la lengua trabada, las manos atadas, las alas con lastre y los pies clavados al suelo y ya no sabemos "mirar", "distinguir" ni "gozar"lo que realmente importa; tan sólo permitamos que los maestros que nos susurran al oído, guíen nuestra escencia hacia su máxima expresión... Dejémonos ser... Sólo eso...

Etiquetas

Datos personales

Mi foto
Mendoza, Argentina
Siempre del lado del gladiador, jamás del emperador. Amo mi vida, mis hijos y la posibilidad infinita de expresarme con palabras, transmitiendo la escencia que me posee cada vez que cominzo a redactar algo nuevo. Tiendo al realismo mágico y a todo aquello que esté relacionado con extrañas leyendas, mitos o tradiciones populares. No soy la persona más extrovertida ni simpática, pero mis amistades y las personas que amo ocupan un lugar sagrado en mi vida y, siempre estoy dispuesta a tender mi mano a quien lo solicite. Deseo vivir delo que mejor sé hacer, escribir y educar, pero no es simple en esta parte del mundo. Por eso me encantaría conectarme con personas que tengan los mismos anhelos e intereses que yo. Bienvenidos a mi extraño mundo de almas y maestros!!!

domingo, 21 de septiembre de 2008

Amor

De Almas y Maestros.
Regalos de literatura y arte



Amor, peligroso amor, tramposo amor, voluble amor…
¡Qué mala jugada me estás haciendo ahora!
Jamás tuve el placer de conocerte en persona,
pero este juego al que me has desafiado, no es honesto.
Nunca quise ni pude sentirte, fui jugueteando a mi antojo,
siendo mala o, tal vez, hasta manipuladora, ignorándote,
dándote menos valor que el que la gente te otorga,
me limité a querer según mi conveniencia de sobrevivir,
de sentirme un poco más arriba del común de los mortales,
nombrándote sólo como parte de la lástima misma
que me inspiraron los débiles que decían amarme.
Pero lo que estás haciendo ahora, no es leal…
No es un juego limpio, tu juego
Yo fui honesta al no creer en vos, al no descubrirte,
al imaginarme que existías, pero haciéndote a un lado
entre los corazones rotos que dejabas por ahí.
Nunca te mentí y jamás te creí, por eso,
sólo por eso, no estás siendo justo conmigo
y te estás colando en mi alma cuando menos te deseo.
Hay una mirada que me escose el espíritu,
existe un hombre que altera mis sentidos,
que logra que confiada me rinda en sus brazos,
que me produce el tan desgastado sentir que mencionan
los poetas locos y los enamorados sin salvación,
el aleteo de mariposas, las cosquillas en el corazón
comenzando por mi cuerpo y llenándome la vida,
apropiándose de mi mente y mi espíritu.
Hay alguien que me hace suspirar y sonreir
tan sólo con pensar en su imagen, su mirada,
las manos grandes e inquietas que me recorren
ávidas de placeres húmedos y compartidos,
alguien que no quiero amar y no que quiere que lo amen.
El príncipe caballero andante que siempre esperé,
que nunca creí que existiera bajo el disfraz de un mortal,
que desafíe convencida de ganar con su ausencia,
que llamaba a gritos sin esperar respuesta,
que me hizo tantas veces burlarme de las ilusiones
y sentirme invulnerable ante sus y tus encantos
Es irónica tu maldad, este no es el momento indicado,
no es el hombre apropiado, no es el tiempo correcto…
Pero siento que lo amo y no lo quiero amar,
envuelve mi ser su existencia misteriosa,
hace que desee por vez primera “pertenecer”
y, también (casi ardientemente) “poseer”.
Serían una realidad casi lógica, todos estos sentimientos
si, además de hacer arder mi sangre y mi cuerpo,
tuvieran la posibilidad de mantenernos unidos…
Pero la vida nos ha desafiado
permitiéndonos disfrutarnos un instante fugaz.
Lo deseo aquí, en mí, conmigo;
ya no puedo resistir la ironía cruel
de habernos tocado y luego separado.
Estoy muriendo junto con mis sueños,
mi sangre quiere dejar de correr por mis venas
gritando su amadísimo nombre,
mi piel ya no soporta estar helada sin sus caricias.
Dejá de jugar conmigo, Amor maldito, Amor cobarde…
No nos alejes más, porque somos dos almas
buscando el encuentro infinito.


MARYTHÉ

No hay comentarios: